31 de diciembre de 2009

Capítulo VI [ Parte 3 ] Tengo que correr el riesgo.




De inmediato mis piernas dejaron de aprisionarlo, lo miré confusa sin embargo tenía una vaga idea de que podía ser aquel vibrar.

- ¡Maldita sea! – exclamó causándome un tanto de gracia – ¿sí? – contestó lo que era un bello e inoportuno celular – ¡no Tom!, sólo Gustav, tú y yo, él llegará después – contestaba mientras me abrazaba a él sin dejarme bajar de la mesa pues intentaba hacerlo para dejarlo hablar tranquilamente, poco a poco mi respiración volvió a su ritmo normal – de acuerdo… aha… temprano – terminó su llamada e hizo ademán de querer matar al pobre aparato arrojándolo por la ventana.
- ¿A poco no odias y amas al mismo tiempo la tecnología? – pude expresar entre risas.
- ¡Desde luego! – y sus labios fueron a parar a los míos – tengo una idea para hoy, acabo de recordar un buen lugar, muy tranquilo, la verdad te conozco poco y se casi nada de tus gustos pero espero sea de tu agrado, tampoco soy fan pero el lindo… – se detuvo y me miró extraño – pero antes debes bajarte de esa mesa Mariella – me miró con recelo y exclamó con decepción, fingida.
- ¡Sí, sí, sí! Como digas – me esquivó la mirada y me tendió una mano, con un brinquito bajé de ella.

Le seguí hasta el auto con rumbo nuevamente desconocido para mí y la extraña explicación que me había dado, no servía de mucho; mi curiosidad era mayúscula y quería saber cuál era el lugar al que iríamos, esté chico estaba lleno de sorpresas. Para mi fortuna logró envolverme con una plática de sutilmente con preguntas, cosas básicas de gustos, afinidades y datos personales, aunque claro por su propia voluntad él sólo se limitó a contestar algunas sin muchos detalles. Creo que me estaba volviendo un tanto masoquista al estar ahí con él o era que no tenía mi auto para regresarme o que parte del misterio que no me dijera nada de él me impulsaba a estar tratando de ver que podía concluir de su vida.

- ¡Planten un Blumen! – expresé en cuanto llegamos al ansiado lugar – creo que la única vez que vine a esté lugar fue en el preescolar.
- ¿En serio? – de golpe me miró y asombrado me preguntó mientras bajábamos para dar lo que seguramente sería un largo recorrido por todo el lugar – supongo que recuerdas casi nada de aquí.
- ¡En efecto! Y sabes qué fue lo peor de esa visita.
- Ni idea en los paseos escolares siempre pasan un sin fin de peripecias.
- La primera fue que Ela se mareo en el autobús y ya te imaginaras las consecuencias.
- ¡Yagh! Perfectamente, entendido el punto – hizo estremecer su cuerpo.
- Y la segunda que espero hoy poder cumplirla ya que nos encontramos aquí, fue que no vimos el espectáculo del juego de agua.
- ¡Oh ya se cual dices!
- Bueno ese no lo pudimos ver porque justo el día de nuestra vista estaba bajo mantenimiento.
- ¡Vale, tremenda suerte! Pero a partir de hoy se ha terminado – me abrazó.
- ¿Así? – lo miré engreídamente.
- Por supuesto, ¿a poco no?, desde que me conociste tu vida ha cambiado.
- ¡Huuuy seguro! – me burlé – en estos tres días he encontrado al hombre con el que estaré hasta que me salgan arrugas.
- Tendremos que comprar muchas cremas anti-arrugas – alzaba sus cejas rápidamente.
- Y vaya que conozco una marca buenísima – dije con ironía y una mirada pesada.

Caminamos bastante, pasábamos por hermosos jardines, yo no soy una gran fan de la naturaleza pero había cosas que me cautivaron a primera vista. Aún era temprano para el show de agua del que habíamos hablado, deliberamos seguir rondando por el lugar hasta que encontramos un parque donde podías asentarte con diferentes atracciones sencillas, una de ellas: canchas para jugar futbol, nos dirigimos unas miradas y fuimos directo con un grupito de niños que al ver nuestras intenciones aceptaron amables dejarnos unir a su pequeño juego; después de celebrar algunos goles de mi parte contra el equipo de él, se fue contra mí por detrás dándome algunos giros que causaron mis risas por la mala pasada que le hice con su equipo.

- ¡Vaya que eres buena eh!
- Lo admito: me gusta el futbol – me reí mientras seguía abrazada por él.
- ¡Oigan! – uno de los niños curioso nos miró.
- Dinos – impulsé.
- ¿Son novios? – preguntó él muy seguro de sí mismo y por detrás el escuadrón de niños reían nerviosos, eso desató nuestras risas.
- Pues eso… – alcanzó a decir Georg cuando el cúmulo de niños que nos rodeaban comenzaron a gritar:
- ¡Beso, beso, beso! – entre palmaditas y brinquitos.
- ¡Hey, hey! Ustedes son muy pequeños para pedir a “adultos” – miré a Georg – ese tipo de cosas – les traté de decir cuando comenzaron unos sonoros “ahhhh” y otros tantos “buuuuh” – gracias por dejarnos jugar chicos, sigan con lo suyo – les dije y Georg a mi lado comenzó a caminar.
- La juventud de ahora es cada vez más despierta – dijo mientras nos alejábamos y me tomaba de la cintura.
- ¡Ah vamos! Dime qué acaso no fuiste igual que ellos – me reí – si nada más tienes la cara pero has de ser…
- ¡Un completo santo! – se mofó y me beso en la mejilla.

Los gritillos de los niños se hicieron un coro enseguida que Georg hizo eso, volteamos a verlos felices burlarse por aquella situación. Seguimos nuestro camino por el parque y después de otra larga caminata fuimos a parar a una zona llena de juegos. Nos acercamos a unos columpios.

- Hace años que no me subía a uno de estos – recordé.
- ¡Igual yo! Casi no me da tiempo de salir…
- ¡Ya sé ni me digas!... es por tu trabajo – me paré y me puse frente a él para mirarlo fríamente.
- De acuerdo… ¡ven! – vencido tomó mi mano para llevarme al pasto y sentarnos – ahora me toca contarte algo de mí.
- ¡Perfecto! Soy toda tuya.
- ¿Ah sí? – justo en ese instante se abalanzó contra mis labios quedando sobre mí para después de un buen beso separarlo de mi.
- ¡Eh! Estamos en un lugar público – le recordé – además enfócate, es tu turno.
- ¡Bien! – se separó con pesar y me acomodó en su pecho – mis padres son alemanes, nací en Halle, soy hijo único y ellos se separaron cuando tenía 2 años, me mudé con mi madre a Magdebug, desde ahí me quede solito – fingió llorar, lo miré hacer su drama y reí – mi padre se quedó radicando en Halle, él es médico dentista.
- ¿Te llevas o tienes contacto con él?
- Muy poco debido a que divido mi mayor tiempo en Magdeburg y Hamburg, hablo con él de vez en cuando para saludarlo y saber cómo está.
- ¿De niño estuviste todo el tiempo con tu madre?
- Sí, la amo como no tienes una idea, es la persona más importante para mí; a pesar de que se volvió a casar ella siempre está para mi, pendiente de mí y yo de ella desde luego esté en donde esté, a veces por su trabajo viaja por Alemania, ella es médico cirujano y radica aquí o en Berlín; Glen, es mi padrastro y ha cuidado bien de nosotros, él es un buen hombre, el resto de mi familia viven Magdeburg, el siguiente en la lista de personas importantes es: Fabiho.
- ¡Oh claro tu amigo!
- A él lo conocí cuando comenzamos en segundo grado, la venía de Kiel y era un inadaptado social.
- ¿Y te quejas de qué yo fui cruel con mis comentarios hacia él?
- ¡No! Es verdad Fabiho así era, ¡era en extremo tímido!, no hablaba con nadie y cuando comenzaron las clases extra curriculares yo escogí balonmano, que por cierto ¡adoro!
- Ok punto anotado.
- Él se quedó sin curricular por no conocer ni acercarse a nadie y lo mandaron ahí y dado que era yo al único que reconoció de vista comenzamos a juntarnos, después de un tiempo de tratarlo descubrí porque él era así; en su familia había pasado un suceso muy fuerte que fue lo que los hizo radicar allá en Magdeburg y con el tiempo, las actividades y su nuevo amigo Georg pudo pasar y asimilar su desaventura a partir de ahí dejo de ser un nerd.
- ¡Nerd! – mofé divertida, era en extremo cómico como se expresaba de Fabiho.
- Al pobre lo tenían en ese concepto pero logré enderezar su camino – se auto halagó.

La tarde se nos fue mientras platicaba sus experiencias en la escuela con Fabiho y vaya que eran todo un par de locos. Para cuando terminó una muy buena travesura de la infancia nos percatamos que la tarde estaba cayendo. Recordé después de un silencio entre los dos el espectáculo de agua. Nos levantamos como balas y corrimos camino abajo hasta llegar al río donde pretendía ser el show; no nos ubicábamos muy lejos del lugar y desde ahí podíamos ver algunas luces a lo lejos. Cuando tuvimos de frente a nosotros el espectáculo ya comenzado un juego de luces de varios colores cambiaban mientras chorros de agua aprensión bailaba, explotaban y se movían al ritmo de una tranquila música, la gente alrededor exclamaba cada que el agua hacia algo sorprendente y parecía por momentos que nos empaparía. Para cuando terminó el show decidió que era hora de cenar, lo hicimos dentro del parque en la zona donde había un sin fin de opciones para hacerlo, esta vez fue algo sencillo mientras la plática nos dejó perder algunas horas.

Alrededor de la diez de la noche salíamos del Planten con rumbo… una vez más desconocido y no traté de hondar en eso preferí ver cuál era su siguiente plan. Habíamos comido, cenado, antreado, desayunamos, jugamos, lo acompañe a lugares que suele frecuentar aunque… el seudo estudio al que me había llevado tenía facha de todo menos de un estudio. De pronto recordé lo que Bill me dijo acerca del trabajo al cual volveríamos y comencé a planear una buena escusa para el lunes siguiente, si es que alguien propuso una junta importante y yo… simplemente me había dado el lujo de faltar sin más a trabajar.

- ¿No quieres descansar un poco antes de regresar? – me preguntó sacándome de mi fantasía y enfoqué por la ventana que estábamos de nuevo en su casa.
- ¿Qué? ¿Cómo? – le dije algo desorientada.
- Sí, bueno… hemos estado despiertos casi dos días ya – me miró poniendo el freno de mano – y de regreso te has quedado muy callada imagino estás cansada.
- ¡Ah! No bueno, sólo me quedé pensando un poco pero ahora que lo mencionas es cierto eso no hemos dormido, ¿de dónde sacamos tanta energía? – sonreí y si no hubiera tocado el punto mi cerebro no lo hubiera asimilado y seguiría con la misma energía.
- Podríamos dejarlo en adrenalina – me contestó.
- Podríamos…
- Ven aunque sea tomemos sólo un pequeño tiempo para descansar.

Me dijo bajando del auto, me guió de nuevo a su casa ahora sin mirar más debido a lo oscuro iba tras él, subimos las escaleras caminamos un poco por un pasillo y giramos a la derecha a una estancia, encendió la luz y unas paredes en color naranja me impactaron un poco; “deslumbra, cierto” me dijo riendo, “aquí es donde recargo energía” volvió a decirme ofreciéndome asiento en un cómodo sillón frente a una gran plasma. Me enroscó de nuevo en él, el plan según él sólo era descansar pero en cuanto pudimos nos perdimos en el sueño…

Sentí la necesidad de moverme y estirarme, no reaccioné al momento pero sentí que a alguien moví, quién de inmediato se separó de mí… era Georg, se tallaba los ojos, bastante perezoso y yo trataba de enfocar un poco mi vista al reloj.

- ¿Qué hora es? – me dijo entre un bostezo.
- Las… las… ¡cuatro! – dije viendo lentamente el segundero avanzar.
- ¡Aghhh! – soltó mientras se estiraba – y eso que sólo descansaríamos, ¿dormir estaba en el plan?
- ¡No! – me reí con pereza – ¡creo que no!
- Deberíamos quedarnos a dormir hasta el medio día…
- Aléjate Satanás, no me tientes – le dije mientras me dejaba caer mi cabeza al sillón.
- ¡Vamos! Mentalízate tenemos que regresar a Magdeburg, ahorita haremos mucho menos tiempo que ayer – decía con cara larga y flojera, con sus brazos colgando tocando el suelo muy encorvado.
- ¡mmmmm! – solté
- ¡Sí, sí, sí! Yo sé que tú quieres – me alentaba inútilmente con su voz lenta.
- De querer quiero de poder… – iba a terminar mi frase cuando sentí sus labios en mi, ya ni me dispuse a abrir los ojos, sólo lo deje ser.

Otros cuantos besos más de ánimos mutuos para dejar ir la pereza y tomar convicción, las llaves del auto y regresar a Magdeburg.

4 comentarios:

♥ Koni Love ♥ dijo...

Y he aquí otra seguidora para la superstar Zay <3

Me chuté todos los capis en dos sesiones de leectura xD.

ay dios ay dios... this is beautiful.

Ya me faltaba leer mágicas palabras tuyas ^^


BTW: estube escuchando esa canción incasablemente, y la reconocí de inmediato... Diario de la Princesa II uhu? xD

shaira beluga dijo...

parnyyyyyy!


no q cosas eh! esos dos si q se la saben parrandear.... de carrera larga sin duda! XD...

ah por cierto ! >_< Ela jamas se marea en el transporte ...solo vomita cuando ingiere bebida añejada de uva en demasia! kjajajajajja
Ich liebe dich!

Karla Díaz dijo...

besos para sacudirse la pereza?! si como no?! después del segundo no se habrian levantado!!! la perza si se habria ido, pero ustedes noo! y asi como iban!!!
jaja!

zeeeL dijo...

el toque Zaybet no puede faltar xD!

ahh ahh que belleza

los morritos XD! los amé hahahaha

uhh uhh sí sí ^__^

A! A! besitos de Hagen ^^

te amo mum