7 de enero de 2010

Capítulo VII [Parte 2] No me engañes, hay tíos que están en bandas.




[*Kin Castella*]

No quería llegar en lo absoluto tarde al trabajo así que cogí el auto mucho antes para irme, tendríamos una junta previa para podéis afinar detalles con mi adorable jefa, el camarógrafo, el fotógrafo y por supuesto ¡yo!
Al llegar a Bravo como lo imaginé la Katya Wakida, mi jefa, ya estaba en su oficina y se ha encargado de dejaros un mensaje en la recepción, dice: que en cuanto pisad la empresa fuera con ella; me he percatado que estaba una chica conversando, muy animadas ambas. He tocado la puerta de cristal y me ha hecho una señal de aprobación para poder pasar.

- Kin, buenos días… ¡has llegado temprano! – ¡ostias, tía! Qué no te enteras, si me estaos viendo… qué clase de preguntas hacéis – te presento a Dunja Pechner – fue lo siguiente que me dijo y he mirado a la tía.
- Mucho gusto – extendí mi mano.
- Ella, es la publicista de la banda Tokio Hotel – asentí con la cabeza tomando asiento a un lado suyo – ha venido a darnos la ubicación del estudio y cosas que puedes o no preguntar en la entrevista como es debido…

No ha sido nada trascendental o relevante los puntos a marcar con ella, no puso muchos peros ni peras, pensé yo, para ser la banda que las niñatas adoran no se miraba muy exigente con las preguntas que ya tenía formuladas en mi libreta. De todas las juntas que se hacían con los managers de los artistas, ella en especial era muy cachonda...

- Por los motivos del viaje a LA – dijo la Dunja de pronto, desde luego habéis muchas cosas en ese tipo de juntas que sólo sois sin importancia – no podrán venir aquí a Bravo, les hubiera encantado pero tenemos una carga de trabajo impresionante en America – joder… creo que esto sois ya importante.
- Los habéis recibido bien, ¡verdad!, lo he leído mucho – dije haciéndome la gran reportera que sabéis todo de la banda.
- ¡Sí! – dijo fascinada la tía – hemos ido a Canadá, EUA y México y han sido un éxito total para los chicos.
- La última persona que os recuerdo habéis tenido éxito fuera de Alemania fue Nena, les cuesta mucho trabajo a los alemanes poder salir y ser bien recibidos en otros países.
- Estos chicos tienen carisma – decía alegre, me parecía una persona muy guay – eso si, te tengo que advertir – dijo tomándome de mi hombro – que son muy juguetones, les gusta interactuar mucho entre ellos y las reporteras especialmente, son muy bromistas y coquetos en especial Tom.
- El guitarrista, el gemelo de Bill ¿no? – recordé lo que la Mariella me habéis dicho.
- Sí, con el cuidado, ese chico no conoce límites.
- Así lo haré – le sonreí, al parecer esto iba marchando muy bien.

Una hora más tarde y con el equipo en mano nos dirigimos a la vagoneta de Bravo mis compañeros y yo, íbamos siguiendo la van donde la Dunja venía. No era una experta en las calles de Alemania (ni, en ninguna parte de España) pero he identificado que nos alejamos de Magdeburg, cuando pude distinguir llegamos a Hamburg, a una zona muy especial al centro, parecía ser la ejecutiva, entramos al estacionamiento de un lujoso edificio muy alto, al salir de las vans, La Dunja me decía os dirigíamos a un piso privado habilitado para ellos, para proceder a la entrevista, de pronto he recordado lo que Mariella habéis dicho “dijo que íbamos a un estudio… la fachada era una casa cualquiera, no lo parecía ser…” no tenía idea de porque se me venía ese pensamiento a la cabeza y seguí caminando a la punta con mi equipo.

Saliendo del elevador hemos subido por ordenes de la Dunja unas escaleras, frente a vosotros una gran recepción, una sala de espera con amplios sillones decoraba el lugar; a los alrededores había unas 3 ó 4 puertas iba a mirar con detenimiento las fotografías que en los muros colgaban cuando un tío alto, rubio vestido muy casual con unos jeans, un suéter y el cuello de vuestra camisa sobresalía, abrió una de las puertas entonando un fuerte:

- ¡Silke! – ¡bárbaro grito que ha soltado! y al vernos se ha detenido en seco – ¡oh! Lo siento, ¿ustedes son los de Bravo? – se dirigió a vosotros evidentemente.
- ¡Así es! – he tomado la delantera – soy la reportera, Kin Castella, y ellos los chicos que me ayudaran.
- Mucho gusto Kin, soy Benjamin, el manager de la banda.
- Mucho gusto – respondí aceptando su cordial saludo de mano.
- Creo que estará bien si lo hacemos aquí mismo en esta recepción. Los chicos pueden sentarse en esos sillones – señaló a los alrededores y dando un pequeño vistazo para aseguraos que todo se encontrara en orden.
- De acuerdo – acepté.
- ¿Con ustedes venia Dunja? – cambio el tema reflexionando bajando la mirada.
- Sí, os ha indicado subir y ella se ha quedado en la parte baja de este piso.
- Seguro está con los chicos, pueden acomodarse mientras voy por ellos, no tardo – se dio la vuelta y ha bajado con velocidad las escaleras.

Comenzamos a platicar entre nosotros ubicando el mejor ángulo del lugar, repasaba algunas cosas, notas, que había escrito, preguntas y los consejos que la Mariella me proporcionó también rondaban mi mente. Al paso de unos minutos he comenzado a escuchar murmullos y risas, pasos apresurados y amontonados se escuchaba subir de nuevo por las escaleras.

- Los chicos están aquí, son todos tuyos Kin – me dijo el Benjamin con una sonrisa, entrando a lo que he imaginado era su oficina, junto con otra tía.
- Gracias – atiné a decir rápido mientras veía de nuevo mis notas.
- ¿Lista Kin? – Dunja fue la siguiente en terminar de subir las escaleras – ya los chicos son materia dispuesta – escuchaba sus risas más sonoras.

Un majo alto con ropas muy anchas y con rastas rubias, un estilo muy hip-hop, fue el primero en saludarme; “Hola”, ha dicho muy risueño; enseguida de él pude reconocer a quién era el famoso Bill, alto, muy alto o por lo menos ellos dos para mi (baja estatura) lo eran; llevaba su cabello lacio, comparado a como la Mariella os platicó que soléis llevar peinado y pude notar que comparación del otro tío, él era muy delgado, con un estilo de vestir extraño, involucraba varias tendencias que analicé rápido de un vistazo y me parecieron sin duda muy originales en él. Con una gran sonrisa me saludo de mano, pasó a un lado del chico de rastas; iba comprendiendo que ellos eran los gemelos, el parecido os sin duda muy marcado aún con los estilos de vestir diferentes. Pero no he dejado que se notará en mi rostro y he disimulado ser una serena reportera.

“Aquí faltan dos” pensé y pasé de nuevo mi mirada sobre las hojas, de reojo he visto que se acercaban; un percance tuvo él que llevaba la delantera, tal vez ha tropezado yo casi lo hago cuando hemos llegado porque habéis un desnivel, el tío detrás de esté que habéis tropezado casi lo hacéis junto con él y dio pie a que le gritara “Hobbit, camina, casi me tiras”, levanté la vista de nuevo y un chico algo robusto se acercaba a mi, serio, a saludarme dejando al cuarto chico parado en el mismo lugar.

- ¡Georg ya! – dijo uno detrás de mío, haciéndome voltear a verlo para de nuevo regresar mi vista al frente y verlo ahí como estatua frente a mi, ¡coño! ¿qué hacéis esté tío aquí?... ¡Se ha colado!... ha de ser un fan, ¡joder! Mirándome con sorpresa estáis ahí parado, la misma que se ha reflejado en mi de la impresión.
- ¡Georg! – dejé escapar muy bajo y él leyó mis labios.
- ¡No! Espera… – dijo sin quitarme la vista – dejé algo allá abajo… – se giró y desconcertado se fue por las escaleras.
- ¡Ay! – he escuchado detrás de mío lo que una vez más me hizo voltear – y luego dicen que nos ponemos de divas y retrasamos las cosas – y río.
- ¡Exacto! – apoyo quien vi de reojo era el Bill cruzándose de brazos y poniendo mal gesto – nada mas hace que posterguemos las entrevistas o perdamos el tiempo, eso debería hacerlo yo como el frontman de la banda, no el bajista ¿no? – todos rieron junto con él por la forma en auto alabarse del majo esté. Mientras asimilaba las cosas y conectaba unas cuantas piezas.
- Pero no te puedes quejar por haber tenido el fin de semana libre gracias a él – dijo el tío ese que perecéis el más serio de los tres. Eso os ha provocado un clic en mi mente… sabéis a lo que me refiero… esté tío… ¡ostias!
- Ahmm… eh… Cruz – le hablé a uno de los majos que venían conmigo.
- Dígame señorita Kin.
- Me prestaos las llaves… yo… este… hum…. he dejado… ¡olvidado algo en la camioneta! – alcancé a hilar en mis palabras y me miró raro, me ha preocupado que alguno de los dos se postulará para ir por “esas cosas”, parte de acompañarme era su trabajo ayudarme en todo, pero no encontré alguna otra escusa para podéis bajar y alcanzar al Georg. Me he puesto tan nerviosa que sólo me las ha tendido.

Recordé que en verdad había dejado un folder con las fotografías de los integrantes de la banda esta. Que ya de mucho no me servían y por todo el ajetreo del fin de semana no lo revisé. De pensar que lo pude haber visto con anterioridad le hubiese asegurado a el Georg el día de la comida con la Mariella y Fabiho quién era y que en efecto su rostro me era familiar porque alguna vez lo llegué a ver en alguna revisión de edición de la revista, seguramente. Bajé lo más rápido que he podido y en efecto iba rumbo al elevador olvidando la parte en que iba tras el Georg, los nervios me estaban ganando probablemente no era el mismo Georg, tal vez todo era sólo os había sido mi imaginación… pero sólo tal vez y un jalon en mi brazo sentí cuando terminé de bajar los escalones.

- Kin – dijo algo desesperado y nervioso – por favor no le digas a Mariella quien soy.
- Ahmm… pues… ehmm – tartamudeaba, buscaba algo coherente que decir de todo esto, dado que en efecto era sí, sí era el mismo Georg; diferencia: su vestimenta era la misma, relajada y fresca más sin en cambio su cabello que sólo nos mostró en días atrás recogido en una coleta ahora estaba suelto y completamente lacio.
- Soy Georg Listing, el bajista de Tokio Hotel – decía con prisa… ¡No’mbre! Que si no os deciros ahorita… – en efecto, el mismo que quisiste reconocer en la cena cuando nos conocimos; quiero que Mariella me conozca como Georg Hagen, el normal, el real no la imagen del famoso del que las revistas han dado a conocer.
- Y si… pero de todos modos tenéis que deciros a ella no a mi. ¡Ostias!
- Mira, escucha, viajo mucho y la vería poco, la vida que llevo ahora es muy ajetreada; ella me gusta, ella es diferente y sí no sabe hasta ahora quien soy es mejor así podré decírselo con calma y lo asimilara; ayúdame – suplicó. ¡Sólo no os des la misma sorpresa que a mí, joder, que le caerá de sopetón!
- ¡Yo! Sólo… yo, yo… qué hago – estar entre la espada y la pared no era como el juego más divertido – no podéis engañarla mucho tiempo, tenéis que deciros quien eres o se enfadará y adiós a la Mariella majo… y qué os diré cuando me pregunte cómo me fue en mi entrevista ¡eh!
- Dame tu número y me pondré en contacto enseguida contigo… ahorita no tenemos mucho tiempo; sólo actúa natural, por favor.

Acepté vuestro juego y subí después de haberle repetido mi número. Discretamente el ha subido segundos después. Sentí unas miradas extrañas por parte de la Dunja pero ya estaba lo suficientemente nerviosa en ese momento como para agobiarme más con ella. Fingí demencia y comencé la con “ansiada” entrevista.
Utilicé todos los recursos posibles que la Mariella me dio, sin duda los únicos que hablaban eran los gemelos, después de enterarme que el cuarto tío era el Gustav, el baterista, no pude hacerlo hablar por mas que quise. Les hice decir datos importantes de a donde se dirigían los próximos días, siguientes planes y si pensaban ya en algún nuevo proyecto musical y después de eso venía mi carta fuerte:

- Bill ¿te gustaría, si te lo propusieran en este momento, volver a daros voz a otro personaje animado?
- ¡Claro! – dijo muy precipitado – es una muy grata experiencia la que tuve en años pasados; si algún día me lo propusieran de nuevo no dudaría en aceptar de inmediato; aunque no soy un profesional me gusto trabajar dándole mi voz a un personaje como lo fue Arthur.

Con eso concluí mi entrevista; siguieron un poco de fotografías y mi equipo y yo nos despedimos de ahí como si nada hubiese pasado…

4 comentarios:

oreo_effeckt dijo...

"La Dunja" jajajaj XDD eso me mato xD

[al fin se pone bueno!] awiwi

zeeeL dijo...

A! A! A! A!

Hagen Hagen!

Listng!

shaira beluga dijo...

si mi parny me desconcierta un poco eso de "la Dunja, el georg jajajajja asi bien banda o q onda eh? jajaja cuidate! yo sigo poniendome al dia

Karla Díaz dijo...

maja coño!!
escuchad, bueno leer en este caso
entendemos que los españoles usen el termino "la.el" para referirse a las personas pero no tan a menudo
recordad que es una peridista una tía, estudiada dale un punto más a su favor