15 de julio de 2012

Génesis Segunda Temporada [Encuentro entre Tom y Mia]


Los días del colegio estaban por terminar, un ciclo importante en mi vida estaba por cerrarse para darme la oportunidad de seguir creciendo y explorando nuevas posibilidades en mi desarrollo personal, no quería que terminara así, había logrado tener lindas amistades con todas las personas con las que compartí estos tres años de mi vida, por eso mismo tenían un lugar especial en mi corazón.
Hable con los concejales de la escuela, para que me permitieran organizar una reunión en la pequeña sala de conferencias que teníamos, para que asistieran todos los compañeros, algunas otra veces, había organizado reuniones, en el  entendido de  que no soy a chica más popular, pero con el paso del tiempo había logrado limar muchas asperezas con mis compañeros, aún así Yoroslav estaba demasiado lejos para que todos asistieran, mi devota creencia religiosa creo que los intimidaba un poco, entonces no podía engañarme a mi misma, mis compañeros con todo y lo relativamente bien que nos llevábamos ahora no asistirían a una reunión sólo porque yo la organizaba.
En particular Maureen siempre asistía a mis reuniones, ella era una de mis mejores amigas, nunca asistía sola, su hermano o sus amigos de la banda de Tokio Hotel generalmente la acompañaban, así que era una aliciente para mis invitados tener la posibilidad de ver, convivir o criticar a los integrantes de la banda, además estaba Mia famosa bailarina un estímulo más para que más gente asistiera.
Eran mis mejores amigas aunque no convivieran entre ellas, creo que han cruzado dos o tres veces el saludo por mi causa, nada me haría más feliz que entre ellas se formara una linda amistad, así podría tener siempre juntas a mis dos mejores amigas.
Tenía que despedir este ciclo escolar como se merecía con bombo y platillo.
-          ¿Una fiesta en la escuela Chiara?
-          Si lo organizo en Yoroslav,  nadie iría…
-          Realmente crees que alguien quiera venir a la escuela en sábado.
-          Será la última oportunidad que tengamos de convivir todos los compañeros. Yo me encargare de todo.
Por supuesto yo sería la que lo organizara todo, decoración, música, bocadillos etc, esta reunión sin duda era una gran idea pero implicaba mucho trabajo extra, no sería capaz de pedirle a ninguna de mis amigas que sacrificaran su valioso tiempo libre en ayudarme en todo esto, no podía disponer de esa manera de su tiempo, bastante tenían ya con todas las actividades extras en las que estaban metidas.
Mia tenía razón en que convencer a los compañeros de asistir a la escuela era un arduo trabajo, quizás si alguien más ofreciera una casa grande, cerca de la escuela, una casa a la que todos los compañeros les gustaría asistir como la de Mia, pero no me atrevería a pedírselo.
-          Y ¿Necesitas que te ayude con algo?
-          Sólo que vayas a la fiesta, todo lo demás está bajo control, gracias… Bueno sólo una cosa…
-          ¿Qué  pasa?
-          Si pudieras convencer a Dirce que asistiera a la fiesta, sé que vendrían más personas…
-          No lo creo
-          Bueno decirle
-          No
-          ¿Comentarle?
-          ¿Estás jugando?
-          Está bien yo le comento
Ya estaba una y solo faltaba decirle a Moo, que asistiera a la fiesta de fin de curso
-          Chiara no mames, es sábado todos en Mancher tenemos algo que hacer los viernes por la noche ¿Segura tiene que ser sábado?
-          No podría organizarlo entre semana, aún estamos en clases. Además ya reserve el salón de conferencias
-          ¿Qué sábado?
-          Dentro de dos semanas
-          No puede ser, ese viernes mi hermano tiene una presentación en el programa de televisión de (bla bla) y yo no puedo faltar, me voy a desvelar ¿Segura no puede ser otro día?
-          No porque es el único sábado que me prestan el salón.
-          Ash pero yo necesito dormir… ah ya, ya no pongas esa cara, está bien pero voy a llegar tarde
-          ¿Sólo un poco?
-          Sí, sí sólo un poco…
Había pegado carteles por toda la escuela, lo dije como uno de los avisos de los lunes por la mañana.
Ahora venía la parte realmente complicada de todo esto, número uno acercarme a Dirce y después convencerla de que vaya a la fiesta.
Lo intente por varios días, acercarse a ella era realmente complicado, siempre estaba rodeada de todos sus fanáticos, intentando conseguir una foto con ella o alguna otra cosa, en primer momento quise pensar que ser amiga de Mia podría ayudarme, pero más bien creo que salió contraproducente.
Por fin un jueves al salir de la escuela la encontré, cerca de la barda sólo con su novio Drako, este era mi momento.
-          ¡Hola Dirce!- me miró por encima del hombro, levantado una ceja, con cara de fastidio, era genial, de ella era casi como si me devolviera el saludo.- Quizás te hayas enterado que estoy organizando una fiesta de fin de curso, para todos los alumnos…
-          En realidad no
-          Bueno, estará genial, será el próximo sábado aquí en la escuela en el salón de conferencias y yo quería saber si a ti te gustaría venir…
-          ¡Ay no! Obvio no, pero si quieres te mandó unas fotos- se rió de mí y se alejó con su novio dejándome ahí parada sin saber que decir.
… Γ έ ν ε σ ι ς …
-          Ándale levántate- le jalaba una pierna a mi hermano para intentar moverlo del sillón- lo prometiste- Moo sólo se arremolinaba más entre los cojines.
Se movió de tal manera que me mandó a volar, rebotando unas dos veces antes de chocar con la mesita de centro que hizo mucho ruido.
-          Moritz no le pegues a tu hermana – se oyó el grito de mi mamá desde arriba de las escaleras
-          ¡Yo no le pegue! Ella se cayó sola – gritó mi hermano para defenderse
-          ¡Ah! ¡AH! Me dolió Moo, gritaba yo para dramatizar más la escena mientras me reía por lo bajo en haciéndole muecas
-          ¡Arg! Maureen
-          Moritz déjala en paz
-          Ahora no voy contigo a tu “fiesta”
-          No, no ya perdón, - me levante de inmediato para tratar de tranquilizar a mi hermano
-          No ya no voy y hazle como quieras
-          No puedes dejar que vaya sola, es una fiesta de Chiara, es mi amiga y yo la quiero mucho, pero sus fiestas son un tanto aburridas, va poca gente y yo no quiero estar sola- le decía todo esto mientras lo perseguía hasta la cocina.
-          Llámale a Tom
-          Estamos enojados
… Γ έ ν ε σ ι ς …
-          Mia que bueno que viniste
Era Chiara quien me hablaba, la fiesta tenía una concurrencia considerable, más gente que en reuniones anteriores, se podría considerar todo un éxito de no ser porque todo el mundo estaba sentado, sólo algunas personas estaban paradas hablando en grupos pequeños, la música no estaba mal, pero no había ambiente.
Sólo algunas caras me parecían familiares, había algunos otros que no había notado su existencia durante estos tres años.
-          Sí, pero por las prisas ni siquiera me dio tiempo de peinarme ¡Ve! – tocaba mi cabello- me parezco a tu amiga Zandervang, que nunca se peina. – Chira volteaba los ojos al techo
-          Hay botanas y refresco en esa mesa de allá y…
-          Sí está bien Chiara deambulare un poco por ahí  
Empecé a caminar entre  la gente, Chiara había puesto cortinas de tiras de papel metálico por todos lados, que se movían por los ventiladores que había, me pareció ver el equipo de sonido de la escuela al fondo, donde todo mundo iba y ponía la música que quería.
Seguía caminando de aquí para allá sin ningún lugar fijo, no había nadie interesante con quien poder platicar, en la segunda vuelta que le daba al lugar me volví a encontrar con Chiara, que estaba acompañada con su amiga Zandervang y alguien más.
-          ¡Mia! Ven – aunque intente escapar, me vio antes. – sabías que el amigo de Maureen canta en una banda
-            No lo sabía
-          ¡Ah! Tengo que irme, sólo serán unos instantes ahora vuelvo.
Chiara se fue y me dejo ahí con sus amigos, en un momento incomodo no teníamos nada que decir, Zandervang y yo íbamos en la misma escuela y nos veíamos constantemente por los pasillos, hasta habíamos cruzado algunas palabras por Chiara, pero en realidad no la conocía y sin embargo eran mi mejor opción para hacer esta fiesta pasadera.
-          Mmm ¿Me puedo sentar aquí?- sólo había una silla vacía junto a ellos dos.
-          Como quieras-me contestó Zandervang. Bill ella es Mia… ¿Dumarc?- asentí con la cabeza.
-          Hola Bill Kaullitz – me dijo él dándome un beso en la mejilla.
-          ¿Hace mucho que son amigos tú y Zandervang?
-          Sí Maureen y yo somos grandes amigos desde hace mucho tiempo – Así que se llamaba Maureen, trataría de no olvidarlo esta vez-
Ese Bill, era el tipo más genial que había conocido congeniamos desde el principio hablamos y hablamos durante toda la noche, nos comprendíamos tan bien lo difícil que era tener que llevar una vida pública, todos los compromisos ineludibles a los que te ves sometido y tratar de llevar una vida normal como todos los demás sin que la prensa fotografíe todo lo que haces, bueno también comentamos los privilegios que eso mismo te brinda, los sacrificios que debes hacer o las recompensas que recibes compartíamos todo eso, además de su fabuloso gusto por la moda, su estilo esto nos llevo a conversaciones de las ultimas colecciones, pasarelas viajes, marcas diseñadores, los viajes, Zandervang hacía algunos comentarios como para pretender que no nos estaba ignorando tan monumentalmente, pero creo que se estaba aburriendo terriblemente, vamos era su culpa de haber querido se habría integrado a nuestra conversación.
Era tan sensacional platicar con Bill a tan grado de empatía que usábamos el mismo tipo de delineador, se paso el tiempo volando, no me di cuenta de que tan tarde hasta que Zandervang se levantó a contestar una llamada.
-          Oh por dios ya es tardísimo y mi chofer no ha venido por mí.
-          ¿Vives lejos de aquí?
-          No en realidad, pero no me atrevería a irme sola a estas horas ¿Sería mucha molestia si pudieran llevarme? – regresaba Zandervang.-
-          Era Tom, ya viene para acá- decía mientras volvía a guardar su celular.
-          Pues mira Mia va a venir mi hermano Tom por nosotros, si no te molesta, si te podríamos llevarte.
-          Para nada si ni a él ni a ustedes les molesta acercarme un poco a casa, por mí no hay ningún problema.
… Γ έ ν ε σ ι ς …
Nos dirigimos a la salida para esperar a Tom, venia abrazando a Maureen  y Mia un paso atrás de nosotros.
-          ¡Me cambiaste por esa Mia! 
-          Tranquila Maureen, nadie podrá quitarte jamás tu lugar como mi mejor amiga, lo sabes. Además estábamos hablando de delineadores, a ti no te gusta hablar de esas cosas, te aburre. – ella bufó- además ella sólo es amiga de una noche, lo nuestro- me arrodillaba frente a ella- es una amistad real.
-          Eres un tonto- me levante de ahí, después de la dramatización para que entendiera que no la estaba engañando con otra amiga, al menos había conseguido sacarle una sonrisa.
-          Además ahorita que llegue Tom, no me harás caso y me cambiaras por él.
-          Eso no es verdad
-          Sabemos que sí.
Estábamos los tres parados en la calle en línea, esperando a que llegara Tom, yo estaba en medio de las dos chicas, a Maureen la tenía a la derecha aún la abrazaba, pronto vislumbramos la camioneta de Tom incorporándose a la misma avenida en la que nosotros estábamos parados.
Me acerque para abrir las dos puertas para que se subieran las chicas, Mia inmediatamente se subió a la parte delantera del lado del copiloto, junto  a Tom, Maureen no quedándole más remedio se subió atrás conmigo.
No sé que vendría haciendo Tom, parece que atento a su celular que estaba distraído cuando las chicas se subieron a la camioneta, Mia cerró la puerta tras de sí, cuando ella se gira mi hermano la recibe con ¡Semejante beso! Y la otra pobre mujer aleteando los brazos, del impacto, tratando de quitarse de encima a Tom.
Cuando por fin se separaron, quedaron de frente y se vieron las caras ambos gritaron de la sorpresa.
-           ¡AAAAAAH!
-          ¡Estúpido! – la mano de Mia se impacto en la mejilla de Tom ¿Qué te pasa?
No pude menos que desbordarme en una sonora carcajada, al ver su cara de incredulidad, limpiándose los labios con el dorso de la mano ambos, mi hermano volteando a todos lados, tratando  de  explicarse lo que había pasado y Mia vociferando quien sabe que cosas.
-          ¿Tú quien eres?- volteo hacia atrás a vernos y por fin miró a Maureen a mi lado, en la parte trasera, nuevamente a Mia para rectificar que no fuera un juego de su mente- ¿Tú que haces allá a tras?
-          Parece que viendo como  me engañas con otra
-          Bien parece que ya se conocen, Mia mi arrebatado hermano Tom, Tom ella es Mia una compañera de Maureen
Yo era él más divertido con la situación, esto me daría material de burla por un buen rato. Claro que después de este comiquísimo incidente Maureen no quiso cambiarse adelante mostrando su indignación, yo era solidario con ella y Mia estaba casi embarrada en la ventana de la camioneta tratando de mantenerse lo más lejos posible de Tom. 



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